
¡Maru Campos se puso la soga al cuello y ella misma jaló! En la entrevista con Latinus, la gobernadora de Chihuahua no solo ventiló la presunta reunión privada con Claudia Sheinbaum, en la que aseguró que hubo gritos y reclamos, sino que terminó exhibiendo una peligrosa falta de prudencia política.
¿Y el supuesto pacto de confidencialidad? ¡A la basura! Queriendo dejar mal parada a la presidenta, Maru terminó exhibiéndose ella misma. ¿De verdad nadie en su equipo le advirtió que estaba cavando su propia tumba política y de corbata la del PAN?
Ahora que el exfiscal está vinculado a proceso, Maru asegura que le advirtió que no buscara la candidatura y que, si lo tuviera enfrente, le diría: “te lo dije”. ¡Qué conveniente! La misma clase política que comparte poder termina deslindándose cuando llegan las consecuencias. Y mientras el PAN enfrenta sus propias fracturas, su figura más visible incluso la exponente más importante del partido en el País parece empeñada en acabar con lo poco que tenía el PAN.
¿Esta es la oposición que presume defender las instituciones? Maru quiso contar su versión y terminó hasta señalando que ella es la que toma las decisiones del PAN y sus candidatos, incluso saltándose sus lealtades. Sin teleprompter ni discurso ensayado, parece perder el control de su propia narrativa. Porque Claudia no necesita hundirla, Morena no necesita inventar ataques y sus adversarios no necesitan mover un dedo. ¡El peor enemigo de Maru Campos es la propia Maru Campos! Y como dice el refrán, el pez por su propia boca muere.







