
Ayer fue primero de julio y en una fecha igual pero del 2018, justo hace 8 años, hicimos historia pues 30 millones votamos para que Andrés Manuel López Obrador fuera Presidente de México.
Y por cierto, aunque corro el riesgo de ser tachado de presumido, ni modo, esas cosas se deben presumir, ese año obtuve uno de mis mayores orgullos políticos al tener la posibilidad de aparecer en las boletas electorales junto al presidente pues fui candidato a diputado local.
El apoyo popular fue arrasador, nada pudieron hacer las y los que en 2006 y 2022 le robaron la elección y el Triunfo del Pueblo por fin se hizo realidad, y se dio inicio a la construcción del primer piso de la Cuarta Transformación.
Seguramente muchos de los que me hacen el honor de leerme, votaron por AMLO y están de acuerdo conmigo en que ha sido el mejor presidente de México y que existe un antes y después en el país después de su presidencia.
Sin embargo entiendo y lo respeto, que algunos de mis lectores opinarán en sentido contrario y tienen todo el derecho de pensar de esa manera.
No es mi intensión en estas líneas debatir con quienes no piensan como yo, ni mucho menos convencerlos, después de todo en 2024 la gente volvió a votar a favor del movimiento que inicio el presidente y eso fue porque querían que el segundo piso de la Cuarta Transformación fuera posible.
Es más, contrario a lo que usualmente hago en mis artículos, en esta ocasión sólo usare un dato, pero creo que refleja contundentemente lo que intento demostrar.
Hace apenas un par de semanas, a mediados de junio, y no obstante que el Presidente Andrés Manuel López Obrador se retiró de la vida política del país en septiembre de 2024, hace ya casi dos años, aun así, el pueblo de México lo recuerda con cariño y 7 de cada 10 piensa de forma positiva sobre el trabajo realizado durante el sexenio obradorista.
Según la encuesta realizada por la encuestadora De las Heras Demotecnia, AMLO mantiene el 70% de opiniones positivas lo que significa que su aprobación se ha mantenido prácticamente igual a la que tenía cuando dejó la presidencia.
Sin lugar a dudas la popularidad del Presidente AMLO se puede explicar de muchas formas y fue, es y será motivo de miles de análisis de expertos y neófitos, desde luego que tengo mi propio análisis pero me declaro AMLOVER lo que me resta objetividad así que me la guardo.
Desde algún lugar del desierto chihuahuense cierro estas letras diciendo que es, fue y será un honor estar con Obrador!





