
Chihuahua, Chih.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, reconoció que dentro de la política y de la administración pública pueden presentarse “traiciones”, particularmente cuando funcionarios comienzan a manejar agendas propias y dejan de trabajar, según dijo, por las causas de Chihuahua y de la ciudadanía.
Durante su atención a medios, Campos fue cuestionada sobre declaraciones previas en las que habló de personas que habrían dejado de trabajar en favor de su administración. Al respecto, señaló que cuando detecta este tipo de comportamientos, las personas terminan por salir del gobierno.
“Cuando uno se da cuenta de que hay estas traiciones y que alguien tiene su agenda propia y que no está trabajando para las causas de Chihuahua, para las causas de la ciudadanía, pues entonces sale de la administración”, afirmó.
La gobernadora también fue cuestionada sobre si existe desconfianza hacia exintegrantes de su gabinete, particularmente César Jáuregui y Rafael Loera.
En respuesta, Campos declaró: “Yo no confío, o confío en pocas personas”, y posteriormente señaló que el poder, la nómina, el estatus y la posición política pueden modificar las actitudes y comportamientos de quienes ocupan cargos públicos.
“Todos somos vulnerables”, sostuvo.
Sus declaraciones se dan en medio de movimientos políticos de exfuncionarios de su administración y de un escenario donde distintos actores comienzan a definir sus posiciones rumbo a los próximos procesos electorales.




