
México., La detención de Érika María Guadalupe “N”, señalada por el feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, marcó un avance relevante en un caso que ha generado indignación a nivel nacional. La mujer de 63 años fue localizada en Venezuela tras permanecer prófuga durante casi dos semanas, luego del crimen ocurrido el 15 de abril en la colonia Polanco, en la Ciudad de México.
De acuerdo con las investigaciones, la presunta responsable huyó del país un día después del asesinato, lo que activó una ficha roja de Interpol y un operativo de búsqueda internacional. Su captura fue posible mediante la coordinación entre autoridades mexicanas, la policía venezolana y organismos internacionales, lo que permitió ubicarla y detenerla en Caracas.
Reportes indican que se escondía en un departamento ubicado en la urbanización El Cigarral, en el municipio El Hatillo, una zona exclusiva de la capital venezolana. El inmueble habría sido rentado a través de una plataforma digital, lo que le permitió mantenerse oculta mientras avanzaban las investigaciones en su contra.
Para evitar que escapara nuevamente, las autoridades venezolanas la detuvieron inicialmente por desacato, figura legal que permitió retenerla mientras se integraba la documentación correspondiente para procesarla por feminicidio. Durante su arresto, la mujer habría intentado resistirse y negar los hechos.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la reacción inicial tras el crimen, ya que la sospechosa logró salir de México poco después de los hechos. Actualmente, permanece bajo custodia en Venezuela en espera de su proceso de extradición, mientras autoridades mexicanas continúan con las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido.







