
Chihuahua, Chih., Las adicciones representan un problema que va más allá del consumo de sustancias, pues sus efectos pueden extenderse a la salud física y mental de las personas, así como a sus familias, comunidades y entornos laborales y escolares.
El consumo frecuente de alcohol, tabaco y otras sustancias puede generar dependencia y afectar progresivamente el funcionamiento del organismo. Entre los principales riesgos se encuentran enfermedades cardiovasculares, daños al hígado y los pulmones, alteraciones neurológicas, trastornos de salud mental y un mayor riesgo de sufrir accidentes, lesiones o intoxicaciones.
En el caso de algunas sustancias, el deterioro puede presentarse de manera acelerada y provocar cambios en la conducta, pérdida de control sobre el consumo y dificultades para mantener relaciones familiares, continuar los estudios o conservar un empleo. La dependencia también puede llevar a que las personas prioricen el consumo por encima de otras necesidades básicas.
El impacto tampoco se limita a quien consume. Las familias pueden enfrentar conflictos, violencia, problemas económicos y desgaste emocional cuando uno de sus integrantes desarrolla una dependencia. En los espacios públicos, el problema puede relacionarse además con accidentes, conductas de riesgo y otras situaciones que afectan la convivencia.
Uno de los principales desafíos es atender las adicciones como un problema de salud y no únicamente desde una perspectiva punitiva. La prevención, la detección temprana, el acceso a tratamiento y el acompañamiento psicológico y familiar son elementos fundamentales para evitar que el consumo ocasional evolucione hacia una dependencia.
Además, especialistas en salud pública han advertido que la estigmatización puede convertirse en una barrera para que las personas busquen ayuda. Por ello, la atención debe considerar tanto los efectos físicos de las sustancias como los factores sociales, psicológicos y familiares que pueden estar relacionados con el consumo.
El reto para las autoridades consiste no solamente en combatir la disponibilidad de sustancias, sino también en fortalecer las estrategias de prevención y garantizar que quienes enfrentan una adicción tengan acceso oportuno a servicios profesionales de salud.
Mientras el consumo continúe afectando la salud y el entorno de miles de personas, las adicciones seguirán siendo un problema que requiere atención integral y no únicamente respuestas posteriores a sus consecuencias.
Reportera: Melissa Piñón






