
Estados Unidos., El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a los resultados adversos del Partido Republicano en las elecciones intermedias y aseguró que su partido habría conseguido una victoria contundente si su nombre hubiera aparecido en las boletas electorales. Pese a su participación activa durante la campaña, el mandatario intentó desvincularse del resultado y sostuvo que no representa una derrota personal.
A través de su red social Truth Social, Trump publicó que, de haber figurado directamente en las papeletas, los republicanos habrían ganado por amplio margen. Durante las semanas previas a los comicios, el presidente recorrió distintos estados y pidió a sus simpatizantes votar como si él también estuviera contendiendo.
En declaraciones a Fox News, el mandatario reconoció que esperaba mejores resultados y manifestó su sorpresa ante el desempeño electoral de su partido. Señaló que los republicanos habían realizado mítines importantes, aunque admitió que no siempre se obtienen los resultados esperados.
Por otra parte, en una entrevista con The New York Times, Trump aseguró que está dispuesto a reconocer los resultados electorales y trabajar con los demócratas, quienes consiguieron el control del Congreso. Incluso expresó su expectativa de alcanzar acuerdos con la nueva mayoría legislativa, luego de que anteriormente condicionara el reconocimiento de los resultados a que las elecciones fueran justas.
Sin embargo, el acercamiento estuvo acompañado de advertencias sobre el uso de sus facultades presidenciales. Trump publicó una imagen de una gorra roja con la palabra “VETO” y anticipó que bloqueará las iniciativas legislativas que considere inaceptables.
El presidente sostuvo que los demócratas podrían enviar propuestas que calificó como disparatadas y aseguró que recurrirá al veto para impedir su aprobación. También consideró que, después de varios desacuerdos legislativos, ambas fuerzas políticas podrían verse obligadas a negociar.
Finalmente, Trump adelantó que revisará los motivos detrás de las derrotas republicanas y cuestionó el desempeño de algunos candidatos de su partido, entre ellos el gobernador de Texas, Greg Abbott. Los resultados electorales abren una nueva etapa de negociación y confrontación política entre la Casa Blanca y el Congreso estadounidense.







