Estados Unidos., Durante casi diez años, Vyacheslav Penchukov, mejor conocido como “Tank”, fue uno de los hackers más buscados del mundo. Desde su celda en una prisión de Colorado, el ucraniano de 39 años rompió el silencio para contar cómo operaban las grandes organizaciones criminales digitales que encabezó. Su historia, contada en la serie de pódcasts Cyber Hack: Evil Corp, ofrece una mirada inédita al funcionamiento interno de las ciberbandas que lograron burlar durante años a las agencias de inteligencia más poderosas del planeta.
Penchukov no alcanzó el éxito en el cibercrimen únicamente por su habilidad técnica, sino también por su carisma y capacidad para reclutar aliados. “Soy un tipo simpático, hago amigos fácilmente”, dice con una sonrisa que parece desafiar a su pasado. Esa habilidad social, afirman los investigadores, fue clave para que pudiera liderar a dos de las redes de hackers más influyentes y escurridizas de la historia reciente.
Las autoridades de Estados Unidos lo incluyeron en la lista de los criminales más buscados del FBI, acusado de dirigir operaciones de malware que afectaron a miles de sistemas bancarios en distintos países, provocando pérdidas millonarias. Sin embargo, durante años logró mantenerse fuera del alcance de la justicia, protegido por una red de contactos y una estructura descentralizada que complicaba rastrear sus movimientos.
En su entrevista, Penchukov reflexiona sobre el auge del cibercrimen y advierte que, a pesar de los avances tecnológicos, las bandas criminales siguen un patrón muy humano: la confianza, el dinero y la traición. Hoy, desde la cárcel, el hombre que una vez dominó el mundo digital reconoce que la ambición y la fama lo llevaron al límite, pero asegura que su historia apenas comienza a contarse.
