Chihuahua, Chih., El Fiscal de Distrito Zona Centro de Chihuahua Heliodoro Emiliano Araiza Reyes participó en el Foro Cultura de Paz y Legalidad organizado por la Cámara de Diputados donde compartió la experiencia de la capital del estado en la reducción de la incidencia delictiva. Durante su intervención recordó que la ciudad enfrentó sus niveles más altos de violencia entre 2008 y 2014 sin embargo en los últimos tres años logró transitar hacia un escenario de delitos de alto impacto considerablemente más bajo.
Araiza explicó que aunque la violencia no ha desaparecido por completo la situación actual está muy por debajo de los momentos más críticos. Señaló que la construcción de una Cultura de Paz está relacionada con actitudes sociales y acuerdos comunitarios que permitan que la violencia sea la excepción. Para ello indicó que se requiere un Estado de Derecho que se cumpla y una sociedad civil comprometida con la denuncia y la participación activa.

El Fiscal destacó que estudios realizados por especialistas coinciden en que la criminalidad no surge de la pobreza sino de la inequidad social lo que obliga a trabajar en la reducción de desigualdades y en la generación de oportunidades. Subrayó que la seguridad es una tarea compartida entre gobierno y ciudadanía y utilizó la metáfora de una carreta de dos ruedas para ilustrar que ambos deben avanzar al mismo tiempo para evitar retrocesos.
Araiza agregó que una Cultura de la Legalidad exige que los gobiernos impulsen la cultura el arte el conocimiento histórico y la ciencia disciplinas que fomentan la empatía y fortalecen la convivencia social. También señaló la importancia de transformar viejas prácticas y creencias como la frase el que no tranza no avanza y promover la convicción de que actuar con legalidad sí permite avanzar.
Finalmente resaltó el papel que ha tenido la sociedad chihuahuense en la mejora de la seguridad especialmente a través de iniciativas como el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana conocido como Ficosec mediante el cual la ciudadanía incluso se autoimpuso un impuesto para financiar proyectos en materia de seguridad y participar activamente en la construcción de entornos más seguros.
