
Chihuahua, Chih., El Palacio Municipal amaneció prácticamente sitiado. Desde tempranas horas, trabajadores instalaron plafones de madera cubriendo cada una de las ventanas del histórico edificio, mientras estructuras metálicas y vallas comenzaron a formar un perímetro más amplio de lo que se había visto en años anteriores.
La medida llega justo en la antesala de una nueva manifestación convocada en la ciudad. La imagen del edificio cubierto ha generado sorpresa entre ciudadanos y transeúntes, quienes observaron cómo poco a poco el inmueble era “sellado” con madera, como si se preparara para resistir una jornada de tensión.
Lo que más ha llamado la atención es el contraste con las declaraciones recientes del alcalde Marco Bonilla. Apenas el día anterior, el edil aseguró públicamente que apoyaba a las mujeres y reconocía la importancia de que se expresaran. Sin embargo, al amanecer del día siguiente, el Palacio Municipal apareció prácticamente blindado.
Las autoridades no han detallado si el reforzamiento responde a protocolos de seguridad o a daños registrados en manifestaciones pasadas. Aun así, el despliegue de protección ha sido notable: la estructura instalada rodea el edificio con un perímetro más amplio que en años anteriores, lo que deja ver una clara preparación ante posibles disturbios.
Mientras tanto, la expectativa crece en la capital del estado. Con el palacio cubierto de madera y el ambiente cargado de anticipación, la ciudad se prepara para una jornada que promete ser intensa y que vuelve a colocar el foco en la relación entre autoridades y manifestantes.




