
Ciudad de México.— En un momento de reconfiguración interna para Morena, la diputada local por Chihuahua, Brenda Ríos, acudió al Octavo Consejo Nacional del partido, celebrado en el World Trade Center Ciudad de México, donde expresó su respaldo a la nueva dirigencia encabezada por Ariadna Montiel.
La jornada estuvo marcada por el relevo en la presidencia nacional tras la salida de Luisa María Alcalde, así como por ajustes en la estructura interna del partido, entre ellos el nombramiento de un nuevo secretario de finanzas y modificaciones a los estatutos y al Consejo Nacional de Elecciones. Estos cambios, según dirigentes consultados, buscan fortalecer la operación territorial y cerrar filas rumbo a los procesos electorales venideros.
En ese contexto, Ríos sostuvo que la nueva etapa de Morena implica no sólo continuidad política, sino una profundización organizativa. “El mensaje es claro: el movimiento está más fuerte, más articulado y listo para consolidar el cambio. En Chihuahua vamos por el carro completo, con organización, trabajo y con el respaldo del pueblo”, afirmó.
La legisladora chihuahuense llega a esta coyuntura con una posición competitiva dentro de su partido. Distintos ejercicios demoscópicos la colocan al frente en las preferencias internas rumbo a la definición de la coordinación de los trabajos de la Cuarta Transformación en la capital del estado, un proceso que se resolverá en los próximos meses y que será clave para la contienda municipal de 2027.
El posicionamiento de Ríos ocurre en paralelo a un escenario de desgaste para el bloque opositor en Chihuahua. En semanas recientes, la entidad ha sido atravesada por tensiones políticas derivadas de cuestionamientos sobre la actuación de autoridades locales en temas de seguridad y soberanía, así como por la renuncia de César Jáuregui, un movimiento que reconfigura el tablero institucional.
Desde el Consejo Nacional, la narrativa de Morena apunta a cerrar filas en torno a su nueva dirigencia y a consolidar su estructura territorial. Para figuras como Brenda Ríos, el momento representa una ventana de oportunidad política: capitalizar el proceso interno para proyectar competitividad electoral en un estado donde la disputa por el poder local entra en una fase anticipada.
En esa lógica, la presencia de la diputada en la sesión del máximo órgano partidista no sólo responde a un acto de respaldo político, sino a una lectura estratégica del momento: la transición interna de Morena y la recomposición del escenario local convergen en un mismo objetivo, disputar y eventualmente controlar el poder municipal en Chihuahua.




