
Estados Unidos., El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió al gobierno de Estados Unidos detener las expulsiones de migrantes hacia terceros países donde puedan estar expuestos a sufrir “daños irreparables”, además de exigir que se les garantice un proceso legal y justo.
Durante la inauguración de la sesión 63 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Türk manifestó su preocupación por las políticas migratorias implementadas durante la administración del presidente Donald Trump, particularmente por las deportaciones hacia países que no necesariamente ofrecen condiciones suficientes de seguridad para las personas expulsadas.
El funcionario internacional señaló que, desde su última intervención sobre el tema a finales de junio, cuatro personas más murieron bajo custodia migratoria estadounidense, con lo que la cifra de fallecimientos registrados en lo que va de 2026 ascendió a 23.
Ante esta situación, Türk reclamó que se determinen las responsabilidades legales correspondientes por las muertes ocurridas bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos.
El alto comisionado también cuestionó los planes para equipar a agentes migratorios estadounidenses con guantes capaces de administrar descargas eléctricas, al considerar que esta medida podría incrementar los niveles de violencia durante los operativos de detención y expulsión.
Las advertencias de la ONU se producen en medio de las críticas a la política migratoria de Trump, quien desde el inicio de su segundo mandato ha colocado las deportaciones como una de sus principales prioridades y ha promovido una estrategia de expulsiones masivas.
Türk insistió en que las personas migrantes deben contar con mecanismos efectivos para impugnar su expulsión antes de que esta se concrete, particularmente cuando existe el riesgo de que sean enviadas a países donde su integridad o seguridad puedan estar comprometidas.
Reportero: Melissa Piñón







