Chihuahua, Chih., En Chihuahua, los pequeños y medianos negocios destacan por su espíritu emprendedor y su capacidad de lucha constante. Son empresas que cada día se levantan con la firme decisión de seguir adelante, incluso cuando el entorno económico no resulta favorable y los obstáculos parecen multiplicarse en el camino.
El inicio de 2026 ha representado un reto importante para este sector. El aumento en impuestos y derechos relacionados con la propiedad y los vehículos ha impactado directamente en su capital de trabajo, reduciendo su margen de maniobra y obligándolos a tomar decisiones financieras más cuidadosas para poder mantenerse en operación.
A estos desafíos se suman los incrementos constantes en precios, salarios y prestaciones, así como los mayores costos asociados al simple hecho de cumplir con el pago de sueldos y la generación de empleos formales. También enfrentan un entorno con más regulaciones derivadas de poseer o rentar inmuebles, todo mientras compiten con la informalidad que no cumple ni contribuye, pero sí distorsiona el mercado y afecta a quienes trabajan dentro de la legalidad.
El panorama se complica aún más ante un financiamiento caro y limitado, junto con la persistente necesidad de apoyos gubernamentales que realmente impulsen su capacidad de invertir, crecer y sostener las fuentes de empleo que dan vida a la economía local. A pesar de ello, los pequeños y medianos empresarios continúan avanzando con determinación y compromiso.
Desde el Consejo Coordinador Empresarial de Chihuahua se les envía un mensaje claro y directo. La organización trabaja para ellos, los respalda y mantiene su compromiso de seguir defendiendo sus intereses, reconociendo que su esfuerzo diario es el que verdaderamente sostiene al estado. Así lo expresa su presidente, Leopoldo Mares Delgado, al destacar que gracias a su trabajo constante, Chihuahua sigue vivo.
