
Cuba., Una multitudinaria movilización se llevó a cabo este 1 de mayo en La Habana, donde el presidente Miguel Díaz-Canel y el líder histórico Raúl Castro encabezaron un desfile frente a la embajada de Estados Unidos, en un contexto marcado por tensiones políticas entre ambos países.
La concentración fue convocada por el gobierno cubano bajo la consigna de defender la soberanía nacional y rechazar lo que califican como amenazas externas. Desde días previos, Díaz-Canel llamó a la población a movilizarse contra el bloqueo económico y las presiones de Washington, en una jornada que reunió a trabajadores, funcionarios y simpatizantes del sistema político.
El evento se desarrolló en la denominada tribuna antiimperialista, ubicada en el malecón capitalino, donde se congregaron cientos de miles de personas según cifras oficiales. En el acto también estuvo presente Raúl Castro, acompañado de otros representantes del gobierno y del Partido Comunista.
La movilización ocurre en un escenario complejo para la isla, que enfrenta una crisis económica agravada por sanciones internacionales, limitaciones estructurales y recientes restricciones energéticas. Desde enero, se ha reducido el suministro de combustible tras nuevas medidas que limitan la llegada de recursos, lo que ha impactado la actividad en el país.
A pesar del clima de confrontación, ambos gobiernos han sostenido encuentros diplomáticos recientes. El pasado 10 de abril se realizaron conversaciones en La Habana entre representantes de ambas naciones, en un intento por mantener canales de diálogo abiertos en medio de las diferencias.
Durante la jornada, líderes sindicales reafirmaron la postura de resistencia del país. El dirigente Osnay Miguel Colina expresó que, pese a las dificultades, la movilización representa una muestra de unidad nacional frente a las presiones externas.







