
Chihuahua, Chih., 7 de septiembre de 2026.– La diputada local Brenda Ríos lanzó una dura crítica a través de sus redes sociales contra el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, luego de que el funcionario utilizara la expresión “esquizofrenia política” para descalificar los cuestionamientos formulados desde Morena al quinto informe del alcalde Marco Bonilla.
La expresión fue utilizada por De la Peña en medio de la polémica generada por las críticas del regidor de Morena Hugo González al informe municipal. Posteriormente, el propio González cuestionó que el secretario recurriera a este tipo de calificativos en lugar de responder a los señalamientos sobre endeudamiento y resultados de la administración municipal.
Para Brenda Ríos, utilizar el nombre de un trastorno mental como insulto o descalificación política resulta especialmente irresponsable en un estado que atraviesa una profunda crisis de salud mental.
“Con la muerte y la salud mental no se juega. Lamento que desde un cargo tan importante como la Secretaría General de Gobierno se utilice la esquizofrenia para atacar políticamente a alguien. Los trastornos mentales no son un insulto ni deberían convertirse en material para la confrontación partidista”, señaló.
La legisladora extendió su crítica a la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, por la campaña de espectaculares promovida por Acción Nacional bajo el lema “Morena y muerte es lo mismo”, estrategia que calificó como una banalización del dolor y una forma de lucrar políticamente con la muerte.
Ríos recordó que este domingo publicó la columna “La muerte no es propaganda”, en la que plantea que existen asuntos que deberían encontrarse por encima de cualquier estrategia electoral y advierte que Chihuahua enfrenta problemas sociales demasiado graves como para reducirlos a slogans o espectaculares.
“Hay una contradicción enorme: por un lado utilizan la muerte como propaganda y por otro trivializan un trastorno mental para atacar al adversario. Mientras tanto, miles de chihuahuenses enfrentan todos los días depresión, ansiedad, adicciones, violencia y una profunda falta de horizonte”, afirmó.
Las cifras que no caben en un espectacular
Ríos señaló que los propios datos oficiales muestran la dimensión del problema.
De acuerdo con el INEGI, Chihuahua registró en 2024 una tasa estandarizada de 16.4 suicidios por cada 100 mil habitantes, la más alta del país en ese año.
Asimismo, cifras del Instituto Chihuahuense de Salud Mental señalan que durante 2025 más de 26 mil personas fueron atendidas por el 911 debido a situaciones relacionadas con salud mental, mientras que 4 mil 948 personas presentaron ideación suicida.
La problemática se concentra además en población joven: datos estatales indican que 62 por ciento de los suicidios registrados durante 2025 correspondieron a personas de entre 15 y 39 años, y ocho de cada diez víctimas fueron hombres.
En materia de adicciones, la propia Fiscalía General del Estado informó que tan sólo entre enero y mayo de 2026, en la ciudad de Chihuahua fueron aseguradas 143 mil 443 dosis de distintas drogas, entre ellas metanfetamina, marihuana, cocaína, heroína y fentanilo. En ese periodo fueron detenidas 488 personas por delitos contra la salud.
A esta realidad se suma la violencia homicida. Entre enero y julio de 2026, Chihuahua concentró 8.1 por ciento de los homicidios dolosos registrados en México, colocándose como la tercera entidad con mayor participación en el total nacional durante ese periodo.
Tan sólo en el municipio de Chihuahua se contabilizaron 177 víctimas de homicidio doloso entre enero y julio de este año, de acuerdo con cifras presentadas por autoridades municipales y estatales.
“Por eso nuestra discusión debería ser otra: cómo llegamos antes de la llamada al 911, antes de una tentativa de suicidio, antes de que una adicción destruya una familia, antes de que la violencia cobre otra vida”, sostuvo Ríos.
La diputada afirmó que Chihuahua requiere una política mucho más profunda de prevención, con atención psicológica accesible, fortalecimiento de los servicios especializados, prevención de adicciones, espacios deportivos y culturales para jóvenes y una estrategia pública que atienda las causas sociales de la violencia.
“Hago un llamado a atender las causas antes que lucrar con las consecuencias. La depresión no tiene partido, la esquizofrenia no es un insulto y la muerte de una persona jamás debería ser una herramienta de propaganda. Chihuahua necesita menos necropolítica y mucha más política pública para defender la vida”, concluyó.





