
China., El país de China rechazó la idea de que exista una competencia maliciosa con Estados Unidos por el liderazgo en inteligencia artificial y cuestionó las narrativas que plantean la tecnología desde una perspectiva de confrontación entre las dos principales potencias mundiales en este sector.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, criticó este lunes los discursos que presentan el desarrollo de la inteligencia artificial como una amenaza vinculada con la rivalidad entre países. Durante una conferencia con periodistas, advirtió que este tipo de posturas pueden afectar los esfuerzos para establecer una gobernanza global de la tecnología.
“Los discursos de amenaza, confrontación y competencia maliciosa solo sirven para perturbar el proceso de gobernanza global de la IA y no benefician a nadie”, afirmó el funcionario chino.
Las declaraciones se producen después de los llamados del director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, para ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial, aunque bajo un enfoque que permita evitar que China tome la delantera en esta carrera tecnológica.
Durante la última semana, expertos vinculados con algunos de los principales laboratorios de inteligencia artificial de Estados Unidos han expresado fuertes advertencias sobre los posibles riesgos de esta tecnología. Algunos incluso han planteado escenarios en los que un desarrollo sin control podría representar una amenaza para la humanidad.
Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que una de sus prioridades es garantizar que su país avance en el desarrollo de la inteligencia artificial a un ritmo superior al de China, lo que mantiene el liderazgo tecnológico como uno de los puntos de tensión entre ambas potencias.
Frente a este panorama, Guo Jiakun sostuvo que las distintas partes deberían colaborar para impulsar la inteligencia artificial bajo principios de apertura e inclusión. El funcionario chino llamó a promover un desarrollo de la tecnología que sea beneficioso para todos y esté orientado hacia el bien común.
La postura de Beijing refleja las dificultades que enfrentan Estados Unidos y China para alcanzar acuerdos sobre la gobernanza de la inteligencia artificial, mientras ambas naciones buscan avanzar en una tecnología considerada estratégica y con creciente impacto a nivel global.






