
Chihuahua, Chih.— Aunque todavía no existe convocatoria oficial para renovar las dirigencias de las secciones 8 y 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el proceso ya comenzó a generar movimientos internos y varios nombres empiezan a aparecer en el escenario sindical de Chihuahua.
En la Sección 8, que actualmente encabeza Eduardo Zendejas, el diputado Óscar Avitia aparece entre los perfiles que podrían buscar la dirigencia, mientras que José Alfredo Navarrete también figura dentro del escenario. La propia estructura nacional del SNTE identifica a Navarrete como secretario de Patrimonio Sindical de la Sección 8. La eventual participación de Avitia llevaría la contienda del terreno estrictamente sindical hacia una disputa con mayor exposición política.
Pero donde el tablero luce más competido es en la Sección 42. Édgar Ramos vuelve a aparecer como uno de los nombres que buscan construir una alternativa frente al grupo que actualmente dirige Manuel Quiroz Carbajal. Ramos ya tiene antecedente electoral: en 2022 encabezó la planilla Nueva Era durante el proceso en el que finalmente Quiroz obtuvo la dirigencia.
Sin embargo, reducir la contienda a Ramos contra Gabriela Domínguez sería quedarse corto. Información publicada sobre los movimientos internos señala que Gabriela Domínguez, actual secretaria de Finanzas, es considerada cercana a Quiroz y aparece como una posible carta de continuidad; al mismo tiempo, también se mencionan otros grupos y perfiles que estarían preparando una eventual participación. Entre ellos aparecen Gabriel Faudoa, Fernando Pacheco, Martín Campoy, Érika Gabriela González y otros integrantes o exintegrantes de la estructura seccional.
La relevancia de la elección va más allá de quién ocupe una secretaría general. Las secciones 8 y 42 concentran una estructura sindical de enorme peso dentro del estado y mantienen interlocución permanente con autoridades educativas. Por eso, la publicación de la convocatoria será el verdadero punto de quiebre: hasta entonces, nombres, alianzas y respaldos deben tomarse como escenarios en construcción, no como candidaturas formalmente registradas.
El tablero, por ahora, está abierto. Avitia comienza a aparecer en la conversación de la Sección 8 y Ramos vuelve a colocarse en el escenario de la 42, pero todavía falta conocer quiénes lograrán convertir reuniones, estructuras y acuerdos internos en candidaturas formales.




