La Comisión de Marina del Senado de México ha decidido postergar la reunión prevista en la que se autorizaba el ingreso de tropas de Estados Unidos a territorio mexicano para tareas de adiestramiento. Este aplazamiento se da en el contexto de la reciente captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por parte de las autoridades estadounidenses, lo que generó reacciones políticas en el país.
El senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, reveló que la sesión programada para este lunes ha sido suspendida por el momento, indicando que es necesario un tiempo prudente para abordar no solo este tema, sino también otras implicaciones de la situación actual.
Por su parte, la presidente del Senado, Laura Itzel Castillo, comentó que solicitaría a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión convocar a un periodo extraordinario para el 13 de enero de 2026, con el fin de que el Pleno del Senado autorice la entrada de tropas estadounidenses a México.
Este entrenamiento conjunto con las fuerzas de Estados Unidos y México involucra, entre otras cosas, a marines de la Armada de México que participarían en un entrenamiento en Camp Shelby, Mississippi, entre el 18 de enero y el 13 de marzo de 2026.
Además, elementos de los Navy SEAL’s y del 7º Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de los Estados Unidos estarían participando en el evento denominado “Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales”, un entrenamiento que se llevaría a cabo en el Cuartel General de la Unidad de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México, así como en el Centro de Capacitación Especializado de Infantería de Marina en Champotón, Campeche, y en el Mando Naval de Ciudad del Carmen, Campeche, en el periodo del 19 de enero al 15 de abril de 2026.
El ingreso de las tropas estadounidenses a México se había planificado con el armamento abordo en una aeronave militar Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de EE.UU., con la fecha prevista para el aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Toluca el 12 de enero de 2026.
El aplazamiento de este proceso refleja las tensiones generadas por la intervención estadounidense en Venezuela, así como las complicaciones políticas que podría generar en el seno del gobierno mexicano la presencia de tropas extranjeras en su territorio.