
Chihuahua, Chih.- El reportero Ricardo Perea denunció haber sido víctima de agresiones físicas, amenazas y daños a su celular por parte de elementos de la Policía Municipal, luego de intentar grabar la atención médica de una mujer que se desvaneció durante el concierto de Alejandro Fernández en la Plaza del Ángel.
De acuerdo con su testimonio, un policía de apellido Estrada lo amenazó con detenerlo si continuaba grabando el incidente, pese a que se encontraba en un espacio público. Al negarse a suspender la grabación, dos agentes identificados como Macías y Carnero lo esposaron y trasladaron al centro de mando, donde aseguró que fue sometido y arrojado al suelo, lo que provocó que se quebrara la pantalla de su teléfono celular.
Perea relató que posteriormente fue llevado a la Comandancia Sur, donde permaneció detenido durante aproximadamente cuatro horas. Según su versión, durante la audiencia cívica los policías lo acusaron de agredirlos y amenazarlos con despedirlos por supuestos vínculos familiares con un alto mando de la corporación, señalamientos que rechazó. Añadió que la jueza cívica determinó dejarlo en libertad al no encontrar elementos que acreditaran las acusaciones y que los agentes no estuvieron presentes durante el desarrollo de la audiencia.
Ante estos hechos, el reportero solicitó la intervención del alcalde René Chavira y del comisario Julio César Salas para que se investigue lo ocurrido y se garantice que los periodistas puedan documentar hechos de interés público sin ser amenazados, agredidos o detenidos por ejercer su labor además de denunciar por corrupción a los policias municipales involucrados con el acto.



