
Chihuahua, Chih.- El debate sobre la estrategia de seguridad federal tomó un nuevo rumbo luego de que el diputado federal Federico Döring Casar advirtiera que una reducción en las cifras de homicidios no necesariamente significa que la violencia esté disminuyendo, sino que podría estar cambiando de rostro hacia el fenómeno de las desapariciones.
Durante sus críticas al Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, el legislador panista señaló que el problema de las personas desaparecidas prácticamente quedó fuera del discurso presidencial. Döring sostuvo que, de las 7 mil 189 palabras pronunciadas durante el informe, ninguna estuvo dedicada a este fenómeno, pese a la dimensión que ha adquirido en el país.
El diputado puso especial atención en Chihuahua y planteó que el estado podría enfrentar un escenario complicado si la política de seguridad federal continúa bajo la misma lógica. Como referencia, mencionó a entidades como Estado de México y Colima, donde afirmó que mientras disminuyen algunos indicadores de homicidios, han aumentado los reportes relacionados con desapariciones y fosas clandestinas.
Döring fue más allá y acusó que esta situación podría estar relacionada con una utilización de instituciones de seguridad y procuración de justicia en favor de organizaciones criminales; sin embargo, se trata de un señalamiento realizado por el legislador que no fue acompañado, en sus declaraciones, de pruebas específicas. El planteamiento deja sobre la mesa una pregunta para Chihuahua, ¿la disminución de ciertos delitos realmente representa una mejora en seguridad o estamos dejando fuera del conteo a las víctimas que simplemente desaparecieron?




