
Chihuahua, Chih., El Parque Nacional Cascada de Basaseachi ofrece durante esta temporada de lluvias uno de los espectáculos naturales más impresionantes de la Sierra Tarahumara, con caudales que resaltan entre los paisajes de la región y convierten al lugar en una opción para disfrutar de una escapada de verano antes del regreso a clases.
La experiencia comienza en la cima de la Barranca de Candameña, donde los visitantes pueden recorrer los miradores de La Ventana y, de acuerdo con su condición física, emprender el descenso hacia el fondo de la barranca. El recorrido permite adentrarse en el bosque, respirar aire de montaña y disfrutar de los sonidos de la naturaleza.
En el corazón de la barranca se encuentra la Cascada de Basaseachi, cuya caída libre alcanza los 246 metros de altura. Durante la temporada de lluvias, el agua adquiere especial fuerza y ofrece un escenario acompañado por la vegetación y el canto de las aves.
Otra de las experiencias que ofrece la región se encuentra en el pueblo de Huajumar, donde durante la temporada de lluvias puede apreciarse la cascada Piedra Volada. Para llegar al mirador es necesario recorrer un sendero de aproximadamente tres kilómetros. Después del mediodía, los rayos del sol comienzan a iluminar las profundidades del cañón y permiten apreciar una panorámica particular del sitio.
La ruta también contempla la posibilidad de conocer La Peña del Gigante, un monolito de piedra de 885 metros de altura considerado la roca vertical más alta de México. Desde este punto se obtiene una amplia vista de los paisajes verdes de la Sierra Tarahumara, convirtiéndolo en uno de los puntos panorámicos más destacados del recorrido.
Para quienes desean permanecer más tiempo en la zona, el Parque Nacional y el poblado de Basaseachi cuentan con opciones de hospedaje que incluyen cabañas y espacios para acampar. Entre ellos se encuentra el Rancho San Lorenzo, que dispone de sanitarios y regaderas para quienes buscan pasar la noche en la sierra.
La visita también permite disfrutar de la gastronomía regional, una alternativa para recuperar energías después de las actividades de senderismo y complementar la experiencia de conocer esta zona de Chihuahua.
Para recorrer estos espacios se recomienda permanecer dentro de los senderos señalizados y, en el caso de Piedra Volada, contratar un guía local. También es importante utilizar ropa cómoda, calzado adecuado para caminata, llevar una chamarra ligera, suficiente agua y barras energéticas, además de evitar riesgos innecesarios y disfrutar del entorno de manera responsable.



