
Chihuahua, Chih., La presidenta estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados, respondió a los señalamientos realizados por el diputado federal panista Federico Döring y rechazó cualquier vínculo con actividades ilícitas, al asegurar que las acusaciones en su contra carecen de pruebas y buscan generar una campaña de desprestigio.
La dirigente morenista sostuvo que las declaraciones realizadas en su contra no constituyen una denuncia formal ni están respaldadas por evidencia. Afirmó que se trata de señalamientos orientados a desviar la atención de casos que, según dijo, involucran a figuras del Partido Acción Nacional y que han sido objeto de investigaciones periodísticas y judiciales.
Granados también cuestionó el historial político de Federico Döring, al señalar que existen investigaciones que lo relacionan con presuntas gestiones en beneficio de intereses privados durante administraciones de la Ciudad de México. En ese contexto, consideró que quienes realizan acusaciones públicas deben responder primero por los señalamientos que existen en torno a su propia trayectoria.
Respecto a los comentarios realizados por la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, sobre una presunta cancelación de visa, la líder de Morena respondió de forma irónica al señalar que la dirigente panista podría confirmar esa versión debido a la comunicación que, afirmó, mantiene con autoridades extranjeras.
Durante su posicionamiento, Granados mencionó diversos casos de exfuncionarios y políticos panistas que han enfrentado procesos judiciales o investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con la delincuencia organizada, corrupción, lavado de dinero o asociación delictuosa. Entre ellos citó a Genaro García Luna, Francisco García Cabeza de Vaca, Christian von Roehrich, Jorge Romero, Felipe Calderón, Sergio Estrada Cajigal y Ernesto Ruffo Appel.
La dirigente estatal afirmó que Morena no permitirá que el debate político se sustente en rumores o acusaciones sin fundamento. Aseguró que su partido continuará respondiendo de frente a los cuestionamientos públicos y defendió la actuación de sus integrantes ante lo que calificó como intentos de desacreditación.
Finalmente, Brighite Granados hizo un llamado para que las diferencias políticas se diriman con pruebas y por las vías institucionales correspondientes, privilegiando la presentación de denuncias formales antes que los ataques mediáticos.




