
Chihuahua.- Lo que para miles de personas parece ser solo un detalle más de la fachada de la Catedral de Chihuahua podría ser la pista de una historia que permaneció oculta a simple vista durante siglos. Un recorrido por el Centro Histórico mostró unos antiguos nichos que, de acuerdo con la explicación de un guía, conducen a cavidades subterráneas ubicadas bajo el templo.
Según la explicación ofrecida por el guía, por esas aberturas eran depositados los cuerpos de personas fallecidas durante epidemias. Los cadáveres descendían alrededor de siete metros hasta un antiguo incinerador, lo que evidencia la existencia de espacios subterráneos construidos debajo de la Catedral.
El guía explicó que estas cavidades forman parte de una estructura que permanece bajo el edificio religioso y que pocas personas conocen. Aunque con frecuencia se habla de túneles y pasadizos bajo inmuebles históricos de Chihuahua, este recorrido muestra uno de los pocos puntos visibles que evidencian la existencia de construcciones subterráneas en la Catedral.
Encima de los nichos se encuentra una imagen de San Francisco de Asís, quien, de acuerdo con la tradición religiosa explicada en el recorrido, representa la recepción de las almas tras su paso por el purgatorio.
Si bien no se presentaron pruebas de que esos espacios formen parte de una red de túneles que conecte con otros edificios del Centro Histórico, el hallazgo vuelve a despertar el interés por los secretos que permanecen bajo uno de los monumentos más emblemáticos de Chihuahua y alimenta las historias sobre las estructuras ocultas que existen bajo la ciudad.
-Ángel Solís





