
Estados Unidos., La exploración espacial da un paso clave con el inicio del ensamblaje del cohete Space Launch System en el Centro Espacial Kennedy, luego de la llegada de su etapa central a Florida. Este componente será la base de la misión Artemis III, programada para 2027, y marca el arranque de una fase crítica en la preparación del regreso humano a la órbita lunar.
El SLS es considerado el cohete más potente desarrollado por la NASA y será el encargado de transportar la cápsula Orión junto con los astronautas. Su estructura incluye propulsores sólidos que aportan más del 75 por ciento del empuje durante el despegue, los cuales ya se encuentran en el centro espacial para ser sometidos a inspecciones y pruebas antes del lanzamiento.
Como parte del avance del programa, la cápsula Orión que participó en Artemis II también fue trasladada para su análisis. Los técnicos trabajan en la revisión de componentes, extracción de datos y mejoras en el escudo térmico, con el objetivo de perfeccionar cada sistema antes de la siguiente misión.
Artemis III tendrá un enfoque distinto al planteamiento original, ya que se centrará en pruebas de acoplamiento y maniobras orbitales entre Orión y naves desarrolladas por empresas privadas. Este cambio busca garantizar que las futuras misiones Artemis IV y V puedan concretar el alunizaje tripulado en 2028.
El desarrollo de esta misión implica una colaboración estrecha entre la NASA y compañías como SpaceX y Blue Origin, que trabajan en módulos de aterrizaje capaces de operar en conjunto. Estas tecnologías deberán demostrar su funcionalidad antes de ser utilizadas en misiones con tripulación.
La estrategia de la agencia espacial contempla reducir los tiempos entre lanzamientos y avanzar hacia una presencia humana sostenida en la Luna. Con Artemis III, se sentarán las bases para futuras misiones, incluyendo la construcción de infraestructura lunar y la preparación de viajes más lejanos en el espacio.






