México., La muerte de Nemesio Oseguera, alias El Mencho, considerado el narcotraficante más buscado de México y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, podría generar efectos que contravengan el objetivo de pacificar el país, advirtió David Mora, analista sénior en México del International Crisis Group y especialista en crimen organizado.
Mora se encontraba en Guadalajara cuando el gobierno anunció que el capo había sido abatido tras un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. De acuerdo con su testimonio, la reacción inmediata en la capital jalisciense fue de tensión generalizada, al punto de que describió el ambiente como el de una ciudad paralizada.
Relató que al recorrer las calles observó negocios cerrados y ausencia de personas en espacios públicos, lo que interpretó como una muestra del nivel de control que estas organizaciones pueden ejercer sobre amplias zonas urbanas. A su juicio, la capacidad de provocar que una ciudad de gran tamaño entre en pausa evidencia la influencia territorial del grupo criminal.
La caída de Oseguera desató bloqueos carreteros y ataques violentos a comercios en Jalisco y en otros estados donde el cártel mantiene presencia. Para el especialista, estos efectos inmediatos plantean interrogantes sobre las consecuencias a corto plazo de la estrategia de seguridad y los desafíos que enfrenta el gobierno en su propósito de reducir la violencia.
