México., El paradero del retrato de María Félix pintado por Diego Rivera en 1949 fue finalmente aclarado, luego de años de rumores y versiones encontradas sobre su supuesta desaparición. La obra, considerada una de las piezas más emblemáticas vinculadas al legado cultural del llamado Divo de Juárez, volvió a generar interés público tras nuevas declaraciones de una figura cercana al cantante.
La pintura formó parte de la colección personal de Juan Gabriel y, con el paso del tiempo, su ubicación se convirtió en motivo de especulación, disputas legales y señalamientos sobre un posible robo o extravío. Estas versiones alimentaron el misterio alrededor de una obra que reúne a dos de los grandes íconos de la cultura mexicana del siglo XX.
Fue Eugenio Martínez, exrepresentante y apoderado legal del cantante durante más de una década, quien aseguró que el retrato nunca estuvo perdido. En declaraciones a medios de comunicación, afirmó que él mismo resguarda la obra y que cuenta con documentación notarial que acredita la posesión legal del cuadro.
Con estas afirmaciones, Martínez descartó cualquier versión relacionada con la desaparición del retrato y sostuvo que la pieza ha permanecido bajo resguardo privado. La revelación pone fin a una larga etapa de incertidumbre en torno a una obra que une la figura de María Félix con el trazo de Diego Rivera y el legado personal de Juan Gabriel.
