Venezuela., La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, se encuentra en un escenario complejo tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que su país “dirigiría” Venezuela hasta lograr una transición que considere segura. La situación se intensifica mientras Rodríguez se prepara para asumir la presidencia interina del país.
Durante una conferencia de prensa posterior a la detención de Nicolás Maduro, Rodríguez condenó lo ocurrido como un secuestro y subrayó que Venezuela no se convertirá en una colonia extranjera. Reiteró que “en Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros” y llamó a sus compatriotas a defender la soberanía nacional frente a amenazas externas.
A pesar de este primer posicionamiento firme, la postura de Rodríguez cambió pocas horas después. El domingo por la noche publicó un mensaje más conciliador en sus redes sociales, destacando la vocación de paz y convivencia del país, así como la intención de Venezuela de mantener relaciones basadas en el respeto y la cooperación internacional, incluso con Estados Unidos.
El contraste entre la postura inicial de rechazo y el mensaje conciliador refleja las dificultades que enfrenta Rodríguez para gobernar en un contexto de presión internacional y amenazas renovadas de intervención. La vicepresidenta debe equilibrar la defensa de la soberanía con la necesidad de mantener estabilidad política y diplomática en un momento delicado para el país.
