Estados Unidos., La campaña militar de Estados Unidos en Venezuela, encabezada por el presidente Donald Trump, ha recibido apoyo logístico de varias naciones caribeñas. En el arco geográfico que va de República Dominicana a Trinidad y Tobago, algunos países han colaborado con la llamada “Operación Lanza del Sur” ofreciendo asistencia en distintos niveles, a pesar de la oposición de líderes latinoamericanos a la presión militar sobre Nicolás Maduro.
El despliegue estadounidense requiere apoyo para diversas operaciones, incluyendo pistas de aterrizaje, puntos de abastecimiento, radares en puestos avanzados, maniobras y campamentos para soldados. También se utilizan misiones de reconocimiento y espacios para almacenar equipos, lo que permite mantener la operación de manera eficiente en el Caribe.
En agosto de 2025, el gobierno estadounidense envió tres buques de guerra al Caribe Sur con el objetivo de interceptar embarcaciones sospechosas de transportar drogas desde Venezuela. Desde entonces, se han reportado más de 20 ataques contra estos botes en aguas internacionales, que han causado la muerte de más de 80 personas, según registros de la Armada de Estados Unidos.
Expertos señalan que la participación de aliados caribeños permite a Estados Unidos ampliar su alcance en la región, asegurando la vigilancia marítima y logística de manera más efectiva. La operación continúa bajo alta tensión diplomática, mientras se monitorean las rutas de navegación y la seguridad en aguas cercanas a Venezuela.
