
EL LLAMADO: La gobernadora Maru Campos fue citada por la FGR este 27 de mayo para comparecer y en cuestión de horas el discurso político cambió completamente en Chihuahua. Desde Palacio comenzaron a manejar la idea de una supuesta persecución política, cuando en realidad lo que existe hasta este momento es un citatorio para declarar dentro de una investigación federal. Y es ahí donde empieza el problema, en México muchos políticos dicen estar siempre listos para rendir cuentas, hasta que realmente les toca hacerlo frente a una autoridad.
La mandataria intentó enfocar el tema en el narcolaboratorio, pero el fondo del asunto parece mucho más delicado. Lo que realmente ha generado ruido es la presunta intervención extranjera en territorio nacional, particularmente las versiones sobre participación de agencias estadounidenses en Chihuahua. Ese tema no es menor ni políticamente ni jurídicamente, porque la soberanía nacional sigue siendo uno de los asuntos más sensibles dentro de la legislación mexicana. Por eso el caso escaló tan rápido y por eso también la federación decidió intervenir directamente.
Ahora bien, tampoco se trata de vender la idea de que la gobernadora ya enfrenta una sentencia. No es así. Una comparecencia no equivale a culpabilidad. Pero sí llama la atención cómo desde el entorno estatal han querido convertir una declaración ministerial en un ataque contra Chihuahua entero. La realidad es más simple, la FGR quiere respuestas y ahora habrá que ver si la mandataria acude, responde y sostiene públicamente el discurso de transparencia que tanto ha repetido en los últimos años. Acuérdense el que nada debe nada teme.
LAS COMPARECENCIAS: En medio de toda esta polémica, la propia Maru Campos cuestionó si también habían citado a Rubén Rocha Moya, dejando entrever que solamente estaban actuando contra Chihuahua. Sin embargo, poco después trascendió que Rocha Moya también ya había sido llamado a comparecer junto con otras personas relacionadas con investigaciones derivadas de señalamientos hechos desde Estados Unidos. en el caso de Chihuahua también el ex fiscal César Jáuregui fue llamado a comparecer.
Aquí el detalle político interesante es que Rocha actualmente se encuentra con licencia, situación que cambia completamente el escenario respecto al fuero constitucional. Mientras un gobernador en funciones mantiene ciertas protecciones legales por el cargo, un mandatario separado temporalmente del puesto queda en una posición mucho más vulnerable ante cualquier investigación federal. Por eso el tema comenzó a generar tanto movimiento político a nivel nacional.
Y aunque desde distintos grupos intenten desviar la conversación hacia una pelea entre partidos, el verdadero debate sigue siendo otro, qué tanto sabía cada gobierno estatal sobre los hechos investigados porque más allá de colores partidistas, el tema de fondo sigue siendo seguridad nacional. Y ese tipo de investigaciones normalmente terminan dejando más preguntas políticas que respuestas cómodas.







