
Venezuela., La cifra de víctimas por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela aumentó a mil 430 personas fallecidas, mientras las labores de búsqueda y rescate continúan contrarreloj entre los escombros. A cinco días de la tragedia, miles de familias mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos en medio de un panorama marcado por la destrucción y la incertidumbre.
Las autoridades informaron que al menos 68 mil 900 personas permanecen desaparecidas tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon al país sudamericano. El estado de La Guaira figura entre las zonas más afectadas, donde habitantes, voluntarios y rescatistas trabajan con palas, maquinaria pesada, cuerdas e incluso con sus propias manos para remover los escombros.
La llegada de equipos internacionales de rescate ha reforzado las labores de búsqueda. De acuerdo con funcionarios venezolanos, hasta el sábado habían arribado 17 vuelos con más de mil 600 integrantes de brigadas especializadas. Sin embargo, la población ha expresado su inconformidad por considerar insuficiente la respuesta inicial del gobierno frente a la magnitud del desastre.
Las agencias humanitarias recuerdan que las primeras 48 a 72 horas después de un terremoto son fundamentales para localizar sobrevivientes, aunque las posibilidades de rescate pueden extenderse si las personas atrapadas cuentan con acceso a agua y alimentos. Conforme avanzan las horas, familiares y vecinos viven con angustia el paso del tiempo mientras continúan las labores en las zonas colapsadas.
En la localidad costera de Caraballeda, habitantes denunciaron retrasos en las operaciones de rescate y aseguraron que aún había personas con vida bajo los escombros. Al mismo tiempo, las altas temperaturas y el olor provocado por la descomposición de los cuerpos han complicado las tareas de búsqueda, mientras hospitales y equipos forenses trabajan en la identificación de las víctimas.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que más de 14 mil militares y policías participan en los operativos y resguardan las áreas afectadas, cuyo acceso permanece restringido. No obstante, numerosos habitantes aseguraron haber observado una escasa presencia de autoridades en las comunidades más golpeadas, donde continúan los esfuerzos para localizar sobrevivientes entre los restos de viviendas y edificios colapsados.






