
Chihuahua, Chih., La confrontación política entre la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y la presidenta Claudia Sheinbaum escaló nuevamente luego de los señalamientos sobre un presunto intento de bloquear la Marcha por la Seguridad y la Defensa de la Soberanía Nacional convocada por Morena en la entidad.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum cuestionó las acciones ocurridas alrededor de la movilización y pidió congruencia en torno al respeto a la libertad de expresión y manifestación. La presidenta señaló que corresponde a las autoridades competentes determinar si existió uso de recursos públicos para afectar la marcha, aunque sostuvo que los hechos registrados fueron visibles públicamente.
Asimismo, reiteró el llamado a gobernadores y gobernadoras del país para permitir manifestaciones pacíficas sin obstáculos o restricciones. En respuesta, Maru Campos rechazó categóricamente las acusaciones de Morena y aseguró que su administración no realizó acciones para impedir la movilización.
Durante una entrevista radiofónica, la mandataria estatal lanzó críticas contra la senadora Andrea Chávez y el alcalde juarense Cruz Pérez Cuéllar, a quienes acusó de vivir en la confrontación política y utilizar discursos basados en violencia y descalificaciones.
Campos sostuvo que existe hartazgo ciudadano hacia ese tipo de política y afirmó que Chihuahua requiere servidores públicos enfocados en resultados y no únicamente en confrontación mediática. La gobernadora también acusó al gobierno federal de mantener una actitud distante hacia Chihuahua y aseguró que existe abandono por parte de la federación en distintos temas prioritarios para el estado.
Otro de los puntos de conflicto gira en torno al operativo realizado en el municipio de Morelos y la presunta presencia de agentes estadounidenses en territorio chihuahuense, tema que detonó parte de las movilizaciones impulsadas por Morena.
Sobre ello, Maru Campos cuestionó que desde el ámbito federal se dé por hecho que su gobierno tenía conocimiento de la presencia de dichos agentes y acusó que se vulnera el principio de presunción de inocencia.
La mandataria estatal también negó haber ignorado llamadas de la presidenta Sheinbaum y explicó que la comunicación se intentó realizar mediante el llamado “teléfono rojo” instalado en oficinas gubernamentales, mientras ella se encontraba fuera atendiendo reuniones.
Campos aseguró que mantiene comunicación directa con la presidenta y manifestó disposición para reunirse personalmente con la titular del Ejecutivo federal.
Reportera: Ana Palma




