
Ciudad de México., La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que los señalamientos y presuntas acusaciones de vínculos con el narcotráfico contra funcionarios mexicanos por parte de autoridades estadounidenses no son un fenómeno reciente, sino una situación que ha estado presente durante décadas en la relación bilateral entre ambos países.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria leyó fragmentos de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, en las que relata conversaciones sostenidas con el entonces embajador de Estados Unidos en México durante la década de 1980.
Sheinbaum destacó un pasaje en el que De la Madrid narra que el diplomático estadounidense le mencionó presuntos vínculos del entonces gobernador de Jalisco, Enrique Álvarez del Castillo, con actividades relacionadas con el narcotráfico. Según el expresidente, consideró aquellas afirmaciones excesivas y respondió que el Estado mexicano no podía actuar únicamente sobre rumores, sino que debía basarse en pruebas y en el debido proceso legal.
La presidenta también citó otro fragmento en el que De la Madrid señala que las autoridades mexicanas solicitaron información concreta a la embajada estadounidense sobre esas acusaciones, pero que no recibieron elementos suficientes para proceder legalmente.
Asimismo, recordó que en aquella época incluso circularon versiones que vinculaban a familiares del entonces mandatario con actividades ilícitas, situación que, según las propias memorias de De la Madrid, fue investigada por la entonces Procuraduría General de la República sin encontrar indicios que acreditaran tales señalamientos.
Sheinbaum resaltó que el propio expresidente reconocía en sus escritos que el narcotráfico seguiría siendo una fuente constante de tensiones entre México y Estados Unidos debido a la importancia que el tema tiene para el gobierno estadounidense.
“Estamos hablando de hace más de 40 años. Vale la pena leerlo para entender que todo esto tiene antecedentes históricos y que no es un asunto de un día”, expresó la mandataria.
Finalmente, la presidenta sostuvo que actualmente existen instituciones encargadas de investigar y sancionar posibles delitos, como la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial, por lo que reiteró que en su administración no se protegerá a nadie que haya cometido irregularidades.
“No se cubre a nadie, pero también hay que preguntarse cuáles son las verdaderas intenciones detrás de ciertos señalamientos”, concluyó.
Reportera: Melissa Piñón







