Chihuahua, Chih., La problemática en la Primaria Narciso Mendoza, ubicada en la colonia Mármol I de la ciudad de Chihuahua, ha escalado en los últimos días hasta convertirse en un conflicto entre padres de familia, autoridades educativas y docentes.
Desde el 11 de febrero de 2026, un grupo de madres y padres decidió cerrar la escuela colocando cadenas en las puertas como medida de protesta por diversas irregularidades internas que aseguran no han sido atendidas por la mesa directiva escolar. Entre los señalamientos están la falta de transparencia en el manejo de recursos, el cobro de cuotas sin claridad, y prácticas que, según las y los manifestantes, vulneran la integridad de los estudiantes.
La autoridad educativa estatal, a través de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH) –órgano encargado de supervisar y mediar en situaciones escolares– ha promovido mesas de diálogo entre padres de familia y docentes con el objetivo de resolver el conflicto y evitar confrontaciones abiertas o violencias.
SEECH cuenta con un Área de Mediación y Resolución de Controversias que busca atender este tipo de situaciones mediante la comunicación, la escucha y acuerdos pacíficos, antes de que escalen a enfrentamientos entre grupos.
La dinámica del cierre: Padres inconformes denuncian que prácticas como la exhibición de alumnos que no han pagado cuotas escolares y presuntas omisiones frente a casos de acoso o maltrato no han sido atendidas formalmente, por lo que decidieron bloquear la entrada.
Otro grupo de padres, sin embargo, está pidiendo la reapertura de la escuela, pues consideran que la medida afecta el derecho a la educación de sus hijos y prefieren que las autoridades atiendan los problemas sin cerrar el plantel.
SEECH y la Secretaría de Educación y Deporte han facilitado mesas de diálogo con las partes involucradas, con la intención de revisar las evidencias presentadas y lograr acuerdos que permitan reabrir la escuela sin comprometer la seguridad ni la convivencia de toda la comunidad educativa.
Hasta ahora no se ha alcanzado un acuerdo definitivo, y las negociaciones continúan, buscando una salida que respete tanto los derechos de los alumnos como las preocupaciones de las y los padres de familia.
