Ciudad de México,. Durante el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum, la administración federal ha destacado la disminución en las cifras de homicidios dolosos como uno de sus principales logros en materia de seguridad. En un acto público realizado en el Zócalo de la Ciudad de México el 5 de octubre, la presidenta subrayó que la reducción ha sido significativa en varios estados y reiteró que este resultado es atribuido a su estrategia basada en la atención de causas sociales, el fortalecimiento de la Guardia Nacional y el incremento en labores de inteligencia.
Sin embargo, el panorama de seguridad en el país continúa mostrando fuertes contrastes. Diversos hechos recientes han generado preocupación y protestas sociales, como el asesinato del empresario limonero Bernardo Bravo Manríquez y el ataque armado contra el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, tras una actividad comunitaria. Estos hechos llevaron al anuncio del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, que contempla el despliegue adicional de elementos militares y una inversión considerable para intentar contener la violencia en la región.

A estos casos se suman testimonios de habitantes desplazados en zonas limítrofes entre Michoacán y Jalisco, quienes afirman haber abandonado sus comunidades por temor a grupos criminales. Además, se han registrado tiroteos recurrentes en Sinaloa desde mediados del año pasado, lo que refuerza la percepción de que la violencia continúa afectando a diversas regiones del territorio nacional a pesar de la disminución estadística de homicidios.
De acuerdo con cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en los primeros doce meses de la gestión de Sheinbaum se registraron 25,712 homicidios en el país. Esta cifra representa una disminución del 25.97 por ciento respecto a los 34,732 homicidios registrados en el primer año del mandato de Andrés Manuel López Obrador. No obstante, especialistas advierten que estos datos no reflejan por completo la complejidad del fenómeno violento, que incluye desplazamientos forzados, control territorial y disputas criminales que afectan la vida cotidiana en múltiples comunidades.
