
Chihuahua.- Los nombres de Christopher, Eitan Daniel, Jassiel Giovani y Seyni Camila fueron colocados frente al Palacio Municipal de Chihuahua como parte de una ofrenda para recordar a niñas y niños que perdieron la vida en hechos violentos. El homenaje busca mantener viva su memoria y visibilizar la violencia que ha arrebatado la vida a menores de edad en la entidad.
La situación refleja la vulnerabilidad que enfrenta la infancia en Chihuahua. De acuerdo con cifras de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), el estado ocupa el sexto lugar nacional en incidencia delictiva contra niñas, niños y adolescentes. Tan solo durante enero se registraron 524 menores como víctimas directas de distintos delitos.
Entre los casos que han marcado a la entidad se encuentra el de Christopher Raymundo Márquez Alvarado, de seis años, asesinado en mayo de 2015 en Aquiles Serdán; así como el de dos hermanos que fueron privados de la vida en octubre de 2016, presuntamente por su padrastro. También permanece el caso de Seyni Camila Cobos Medina, de siete años, quien fue sustraída mientras jugaba afuera de su vivienda en 2018 y posteriormente localizada sin vida.
Otro caso que conmocionó a la región fue el de una niña de cuatro años, originaria de Delicias, quien murió tras sufrir una golpiza presuntamente a manos de su madre. Los hechos recuerdan que la violencia contra la niñez también ocurre dentro de los hogares, espacios donde deberían encontrar protección. La ofrenda frente al Palacio Municipal se convirtió así en un llamado a no normalizar estos crímenes y exigir mayores condiciones de seguridad para las infancias.





