
Chihuahua, Chih., Luego del incendio registrado en una recicladora sobre la avenida Juan Pablo II en la ciudad de Chihuahua, especialistas advierten que este tipo de siniestros no son hechos aislados, sino reflejo de fallas estructurales en la cadena de manejo de residuos. El experto en economía circular, Víctor M. Gómez Céspedes, señaló que estas empresas operan bajo exigencias industriales, pero enfrentan riesgos derivados de prácticas deficientes en la disposición de materiales.
De acuerdo con el análisis, la recicladora afectada no operaba fuera de la legalidad, sino que formaba parte de la cadena de suministro de la industria maquiladora, la cual exige estándares en el manejo de residuos. Sin embargo, incendios recientes en distintos puntos del estado, incluyendo el relleno sanitario en fechas similares a las del año pasado, evidencian un patrón asociado a la acumulación de materiales, generación de gases y condiciones climáticas.
El especialista subrayó que uno de los principales problemas radica en la falta de separación adecuada de residuos desde su origen. Materiales como plásticos, cartón, metales y desechos con restos de sustancias químicas llegan mezclados a las recicladoras, lo que incrementa el riesgo de incendios, especialmente en temporadas de calor. Esta situación, afirmó, no necesariamente responde a negligencia, sino a la falta de capacitación técnica continua en las empresas generadoras.
Asimismo, destacó que las recicladoras cumplen un papel clave dentro de la economía circular al reducir la carga en los rellenos sanitarios, recuperar materiales y evitar emisiones contaminantes. No obstante, su labor suele pasar desapercibida hasta que ocurre un siniestro, momento en el que se visibilizan los riesgos sin considerar su contribución diaria al sistema productivo.
En este contexto, la próxima implementación de la Ley General de Economía Circular busca reforzar la responsabilidad de quienes generan residuos, obligándolos a garantizar su correcta gestión más allá de su salida de planta. Sin embargo, se advierte que la regulación por sí sola no resolverá el problema si no se acompaña de capacitación, infraestructura y esquemas de colaboración entre empresas.
Finalmente, se plantea la necesidad de construir una mesa de trabajo entre recicladoras, industria, autoridades y especialistas para definir responsabilidades y soluciones conjuntas. La propuesta apunta a fortalecer la seguridad, mejorar prácticas y evitar que este tipo de incidentes continúe repitiéndose en el estado.






