
Chihuahua, Chih., El Gobierno Municipal de Chihuahua presentó como un “resultado contundente” la resolución del Juzgado Primero de Distrito sobre el proyecto del relleno sanitario de Mápula; sin embargo, el fallo también establece medidas ambientales que deberán cumplirse antes de que pueda iniciar operaciones.
El secretario del Ayuntamiento, Roberto Fuentes, aseguró que la justicia federal validó la actuación del municipio durante el proceso de selección del predio, compra del terreno, autorizaciones urbanísticas y licitación del proyecto, luego de casi tres años de litigio promovido por propietarios de la zona.
De acuerdo con la versión municipal, el juzgado negó el amparo respecto a la mayoría de los actos reclamados y determinó que el predio no se encuentra en una zona prohibida, área natural protegida, planicie aluvial, zona de recarga funcional del acuífero o sobre fallas geológicas. El funcionario utilizó estos puntos para defender que el proyecto se realizó conforme a derecho.
No obstante, el propio gobierno reconoció que Mápula todavía no puede comenzar operaciones y que deberá cumplir una serie de medidas adicionales. Entre ellas se encuentra la instalación de una doble barrera de impermeabilización, sistemas para detectar fugas de lixiviados, un dictamen favorable de una unidad de inspección acreditada y una red de pozos para monitorear permanentemente el agua subterránea.
También deberá realizarse una reunión pública de información, con los estudios técnicos disponibles para la ciudadanía, además de responder de manera fundada a las observaciones que pudieran presentarse respecto al permiso de impacto ambiental estatal.
Aunque Fuentes insistió en que estas disposiciones no representan una falla del proyecto, sino un “reforzamiento” ambiental, el hecho es que la obra todavía tiene requisitos por cumplir antes de poder entrar en funcionamiento. La resolución, por tanto, no representa una autorización inmediata para operar el relleno sanitario.
El proyecto de Mápula ha sido cuestionado durante años por habitantes y propietarios de la zona debido a sus posibles impactos ambientales, mientras el Ayuntamiento de Marco Bonilla ha defendido reiteradamente la obra como una solución al manejo de residuos de Chihuahua.
Ahora, el municipio busca utilizar la resolución judicial como respaldo para destrabar el proyecto, pero deberá pasar primero por la etapa técnica y ambiental ordenada por el juzgado. Mientras tanto, la operación del relleno sanitario continúa condicionada al cumplimiento de estas medidas y a la conclusión de los procedimientos correspondientes.
Reportero: Ángel Solís




