
Chihuahua, Chih., Aunque el caso del hombre que fue captado arrastrando a un perro causó indignación en redes sociales, el comisario de Seguridad Pública Municipal, Julio Salas, reconoció que la detención no se realizó por un posible acto de maltrato animal, sino únicamente por una falta administrativa relacionada con alterar el orden público.
Durante una entrevista, Salas explicó que la actuación de la Policía Municipal obedeció a que el hombre generó alarma entre la ciudadanía al arrastrar el cuerpo del animal por la vía pública. “Yo hice mi chamba por un tema de falta administrativa”, afirmó, al señalar que la investigación sobre un posible delito quedó en manos de la Fiscalía General del Estado.
El comisario evitó confirmar si el perro aún estaba vivo cuando fue amarrado y arrastrado, pese a que el caso se volvió ampliamente conocido. Señaló que existen antecedentes, fotografías y otros elementos, pero insistió en que será la Fiscalía la que determine qué ocurrió y si existe responsabilidad penal.
La declaración deja en evidencia que, pese a la gravedad de las imágenes que circularon, la intervención inicial de la autoridad municipal se limitó a una infracción administrativa. Salas aseguró que toda la información recabada por la Policía fue entregada a la Fiscalía, aunque dijo desconocer incluso la situación jurídica actual del detenido.
El caso ha reavivado el debate sobre el papel de las autoridades municipales frente a denuncias de maltrato animal y sobre si los protocolos actuales permiten una respuesta más contundente desde el primer momento o si la actuación termina reducida a sanciones administrativas mientras la investigación penal avanza por otra vía.
Reportero: Ángel Solís




