
Ciudad de México., Las empresas tecnológicas deberán comenzar a someterse a reglas sobre el diseño de sus plataformas digitales, de la misma manera que los constructores deben cumplir normas de seguridad, planteó el especialista en redes sociales Ravi Iyer
Durante un diálogo sobre el impacto de las plataformas digitales en niñas, niños y adolescentes, el experto fue cuestionado sobre cómo podrían implementarse controles a los algoritmos si son las propias empresas quienes desarrollan, comercializan y operan estas tecnologías.
Iyer respondió que establecer reglas no significa necesariamente ir en contra de las compañías, sino fijar condiciones para garantizar que sus productos sean seguros. Comparó la situación con los códigos de construcción, que establecen restricciones para los desarrolladores pese a que representan determinadas exigencias para el sector.
Explicó que estas normas existen porque, a largo plazo, también benefician a los propios constructores, al permitir que la población perciba los edificios como espacios seguros. Bajo esa misma lógica, consideró que las empresas tecnológicas tendrán que adaptarse a nuevas reglas sobre el funcionamiento de sus plataformas.
El especialista destacó que actualmente ya existen regulaciones y propuestas de modificación en distintos países, mientras algunas compañías comienzan a realizar cambios en sus diseños, aunque reconoció que el proceso no avanza a la velocidad que algunos sectores quisieran.
“Así como los constructores tienen que adaptarse a las restricciones para la construcción”, sostuvo durante su intervención, también las empresas tecnológicas deberán ajustarse a normas que establezcan límites al diseño de sus plataformas.
El debate cobra relevancia ante la creciente preocupación por el impacto de los algoritmos en los menores, particularmente por mecanismos como el desplazamiento infinito, las notificaciones, la reproducción automática y los sistemas de recomendación, que buscan mantener a los usuarios conectados durante más tiempo.
El especialista insistió en que la regulación no debe entenderse como una lucha contra la tecnología, sino como una forma de establecer condiciones para que las plataformas sean diseñadas priorizando la seguridad y el bienestar de sus usuarios, especialmente de niñas, niños y adolescentes.
Reportero: Angel Solis







