
Chihuahua, Chih., La diputada panista Edna Xóchitl Contreras Herrera presentó una iniciativa para crear en Chihuahua el delito de incitación pública al odio y la violencia, a partir de un caso ocurrido en Ciudad Juárez que involucró imágenes religiosas colocadas en espacios publicitarios.
Durante la sesión de la Diputación Permanente, la legisladora del PAN utilizó el episodio para plantear reformas al Código Penal y a la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación, con las que se busca sancionar mensajes que tengan como propósito provocar violencia, hostilidad o discriminación contra una persona o grupo.
La propuesta establece que no bastaría con que un contenido resulte ofensivo o irreverente para considerarlo delito. Tendrían que acreditarse elementos como su difusión pública, que esté dirigido contra un grupo identificable, la intención de provocar violencia o discriminación y una probabilidad razonable e inmediata de que esos actos ocurran.
Contreras Herrera centró buena parte de su exposición en las imágenes religiosas exhibidas en Ciudad Juárez, asegurando que estas provocaron indignación, manifestaciones y confrontaciones. Sin embargo, su iniciativa también abre un debate sobre hasta dónde puede llegar la intervención penal del Estado frente a expresiones difundidas públicamente.
El proyecto contempla incluso aumentar las penas cuando los mensajes sean difundidos mediante carteleras, pantallas, mantas, espectáculos, medios de comunicación o plataformas digitales. También establece obligaciones para los administradores de espacios de exhibición pública y plantea mecanismos para presentar quejas ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
La legisladora panista incluyó excepciones para evitar que la propuesta sea utilizada como una herramienta de censura, al señalar que no deberán sancionarse por sí mismas la crítica, el humor, las expresiones artísticas, académicas, científicas, históricas o periodísticas, ni las opiniones sobre creencias religiosas, políticas o filosóficas.
La iniciativa fue turnada para el trámite legislativo correspondiente, por lo que todavía deberá ser analizada en comisiones antes de determinar si avanza. El planteamiento del PAN deja sobre la mesa un tema delicado: cómo combatir expresiones que puedan derivar en violencia sin convertir la legislación contra el odio en una vía para limitar la libertad de expresión.
Reportero: Angel Solis




