Chihuahua, Chih., El diputado Óscar Daniel Avitia Arellanes abordó en tribuna el tema de la violencia contra las mujeres en el ámbito político, subrayando que cualquier procedimiento relacionado debe conducirse con estricto apego a la ética, el debido proceso y la confidencialidad.
El legislador destacó que, en este tipo de casos, es fundamental proteger la identidad de la víctima y resguardar la información durante la etapa de investigación. Señaló que existe la obligación de notificar de manera personal tanto a la víctima como al presunto agresor, garantizando transparencia y respeto a los derechos de ambas partes.
Avitia explicó que a la víctima se le debe informar sobre la existencia del procedimiento por presunta violencia política en razón de género, sus alcances y preguntarle si desea continuar con el proceso. Mientras tanto, al señalado se le debe notificar para que, en un plazo determinado, comparezca y responda a las conductas que se le atribuyen, bajo el principio de que, si no lo hace, el procedimiento continuará conforme a la normativa aplicable.
Asimismo, el diputado hizo una diferenciación entre los discursos de odio y la violencia política en razón de género. Indicó que, aunque ambos fenómenos pueden estar relacionados con expresiones discriminatorias, la violencia política de género se dirige específicamente contra una mujer por su condición de mujer, mientras que el discurso de odio puede estar orientado hacia cualquier persona o grupo social determinado.
Finalmente, advirtió que normalizar discursos discriminatorios puede escalar en formas más graves de violencia, por lo que insistió en la importancia de aplicar la ley con responsabilidad, garantizando protección a las víctimas sin vulnerar el derecho de defensa ni el principio de legalidad.
