
México., La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sigue generando cuestionamientos. Aunque la versión oficial sostiene que falleció a causa de heridas tras un enfrentamiento y durante su traslado a la Fiscalía General de la República (FGR), el periodista Ioan Grillo ha puesto en duda esa narrativa.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Oseguera Cervantes murió cuando era trasladado a la Ciudad de México para ser presentado ante la autoridad ministerial. En el mismo operativo también habrían fallecido dos integrantes de su primer círculo de seguridad. Sin embargo, Grillo cuestionó públicamente la probabilidad de que tres personas murieran en esas circunstancias tras un enfrentamiento armado, sugiriendo que existen inconsistencias que merecen aclaración.
Según versiones citadas por el periodista, fuentes del aparato de seguridad de México y Estados Unidos habrían señalado que se tomó la decisión de no capturarlo con vida. Estas afirmaciones, difundidas sin confirmación oficial, han intensificado el debate sobre lo ocurrido realmente durante y después del operativo militar.
El contexto político también ha sido retomado en el análisis. En 2021, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se habría contado con información precisa sobre el paradero de Oseguera Cervantes en El Grullo, Jalisco, pero no se ejecutó su captura. Dos años antes, el propio mandatario ordenó la liberación de Ovidio Guzmán López en un operativo en Culiacán, decisión que justificó bajo el argumento de evitar un mayor derramamiento de sangre.
Especialistas como el analista en seguridad Eduardo Guerrero han señalado que el CJNG alcanzó una dimensión sin precedentes en capacidad territorial, financiera y de cooptación institucional. La expansión del grupo durante el sexenio anterior, incluyendo su presencia en diversas entidades, ha sido parte del debate público sobre la estrategia de seguridad implementada en los últimos años.
La magnitud del despliegue militar que culminó con la muerte de “El Mencho” marca un punto de inflexión en la política de seguridad de la administración actual. No obstante, la pregunta planteada por Grillo permanece en el centro de la discusión: ¿murió por las heridas del enfrentamiento o hubo otra decisión detrás de su fallecimiento? Hasta ahora, las autoridades federales mantienen su versión oficial, mientras continúan las especulaciones y exigencias de mayor transparencia.





