
Chihuahua, Chih., La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, sostuvo una reunión con integrantes clave de su gabinete en un intento por disminuir las tensiones internas que han comenzado a hacerse visibles en días recientes. El encuentro se dio en medio de un contexto marcado por diferencias entre funcionarios de alto nivel.
Al ser cuestionada sobre la reunión, la mandataria respondió en tono relajado que “fueron a tomar un tequilita para que se relajaran”, además de utilizar una metáfora política al señalar que “hay que rebasar por la derecha, pero no tan cerquita”. Aunque la declaración fue informal, reflejó el ambiente de competencia que existe dentro de su equipo de trabajo.
En la reunión participaron funcionarios como César Jáuregui Moreno, Santiago de la Peña Grajeda, José de Jesús Granillo Vázquez y Fernando Álvarez Monje, quienes han sido señalados recientemente por diferencias al interior de la administración estatal.
El encuentro ocurre en un escenario de confrontación interna, especialmente entre Jáuregui y De la Peña, cuyas posturas han dejado de ser discretas. De acuerdo con analistas, estas tensiones estarían relacionadas con una competencia anticipada por la candidatura del Partido Acción Nacional a la alcaldía de Chihuahua en el proceso electoral de 2027.
Más allá del tono anecdótico, la reunión representa un intento por contener las fricciones y evitar que impacten en la operación del gobierno estatal. La estrategia busca mantener la cohesión del gabinete en un momento en que las aspiraciones políticas comienzan a tomar forma y a generar divisiones.




