
Teherán., En el tercer día de enfrentamientos con Estados Unidos e Israel, la Guardia Revolucionaria de Irán declaró el cierre total del Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que circula aproximadamente el 20% del crudo que se consume a nivel mundial.
El brigadier Ebrahim Yabari advirtió en la televisión estatal que las fuerzas iraníes no permitirán que “ni una sola gota de petróleo” salga del Golfo Pérsico y amenazó con atacar cualquier embarcación que intente cruzar la zona.
Horas antes del anuncio, la Guardia Revolucionaria confirmó el ataque con drones contra el petrolero Athe Nova, con bandera de Honduras, al que Teherán identificó como aliado de Estados Unidos. Según medios iraníes, la embarcación resultó incendiada tras el impacto, aunque no se detalló oficialmente el número de víctimas ni el alcance de los daños.
El ataque formó parte de la llamada “Operación Promesa Verdadera 4”, que incluyó el lanzamiento de 26 drones y cinco misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, de acuerdo con información difundida por el propio cuerpo militar iraní.
El Estrecho de Ormuz, de apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más angosto, conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Por esta vía transitan diariamente alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, además de importantes volúmenes de gas natural licuado. Países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Irán dependen de este paso para exportar sus hidrocarburos, mientras que la mayor parte del crudo tiene como destino mercados asiáticos, principalmente China, India, Japón y Corea del Sur.
La tensión ha provocado una fuerte reducción en el tránsito marítimo. Reportes de monitoreo satelital señalan una caída significativa en el número de buques cisterna que cruzan la zona, mientras varias navieras internacionales han suspendido temporalmente operaciones y aseguradoras han cancelado coberturas de riesgo en la región.
En los mercados internacionales, el precio del petróleo registró un fuerte incremento. El barril de Brent superó los 82 dólares en la apertura de este lunes, con un alza de más del 13% respecto al cierre anterior. Analistas han advertido que, de prolongarse la interrupción del tránsito, los precios podrían escalar aún más.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó sobre acciones militares contra objetivos navales iraníes y aseguró que las operaciones continuarán. Sin embargo, desde Washington también se ha señalado la posibilidad de explorar canales diplomáticos si existen condiciones para ello.
La situación mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada mayor en una de las zonas estratégicas más sensibles para el comercio global de hidrocarburos.






