
México., El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó que a partir de junio de 2026 la Credencial para Votar (CPV) pueda incluir dos nuevos elementos opcionales: la identidad de género autopercibida y la autoidentificación indígena o afromexicana, con el objetivo de fortalecer el reconocimiento de la identidad de la ciudadanía y garantizar el respeto a los derechos y la no discriminación.
La presidenta de la Comisión del Registro Federal de Electores, Carla Humphrey Jordan, destacó que la credencial se mantiene como el documento de identificación más utilizado en México y que su evolución busca consolidar la confianza pública, al tiempo que refleja la diversidad social del país.
En materia de identidad de género, el INE incorporará un campo de “Género” adicional al actual campo de “Sexo”. Cada persona podrá decidir cuál de los dos desea que aparezca en su credencial. En caso de optar por el campo de género, podrá elegir entre las siglas “M” para mujer, “H” para hombre o “NB” para persona no binaria.
Respecto a la autoidentificación indígena o afromexicana, el Instituto determinó que este dato podrá incluirse de manera voluntaria y únicamente con efectos declarativos. Las personas que así lo deseen podrán solicitar que aparezca la palabra “Indígena” en su credencial, sin que ello genere derechos político-electorales diferenciados ni sirva para acreditar acciones afirmativas en candidaturas.
Además, el Consejo General aprobó actualizar el contenido de los códigos QR de alta densidad de la credencial —tanto en territorio nacional como en el extranjero— para fortalecer los mecanismos de verificación de autenticidad del documento mediante herramientas tecnológicas.
Con el modelo de credencial 2026-2031 se integrará información adicional en los códigos QR, como minucias de dos huellas dactilares, identidad de género, autoidentificación indígena y domicilio, resguardada mediante procesos de cifrado con estándares internacionales de seguridad.
Estas herramientas permitirán validar la autenticidad del documento a través de aplicaciones móviles utilizadas por instituciones públicas, privadas y la propia ciudadanía, además de facilitar su uso en procesos de participación ciudadana como consultas populares, iniciativas ciudadanas, revocación de mandato y candidaturas independientes.







