Guadalupe y Calvo, Chih., El fallecimiento de un niño ódami de cinco años identificado como Ángel Ramón Julián Baiza generó la apertura de una investigación por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, luego de que el menor perdiera la vida el 5 de febrero en el Hospital Infantil de Chihuahua tras permanecer varios días en terapia intensiva debido a una infección cerebral.
Información preliminar señala que la probable causa del padecimiento fue tuberculosis, enfermedad que registra incidencia en comunidades indígenas. El menor ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos el 1 de febrero, donde su estado de salud se deterioró de forma acelerada hasta su fallecimiento.
La familia del niño es originaria de la comunidad Rancho Los Juliánes en el municipio de Guadalupe y Calvo y no habla español. Durante la hospitalización enfrentaron falta de información clara sobre el diagnóstico, los tratamientos y la gravedad del padecimiento ante la ausencia de intérpretes o traductores que facilitaran la comunicación con el personal médico.
Tras difundirse el caso, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos abrió una queja de oficio al considerar que podría existir vulneración a los derechos de un menor indígena, especialmente en lo relacionado con la atención médica con pertinencia cultural y lingüística. El presidente interino del organismo, Alejandro Carrasco Talavera, indicó que la investigación buscará establecer si hubo omisiones o negligencia y aseguró que se contará con intérpretes especializados para recabar el testimonio de la familia sin necesidad de presentar denuncia formal.
