
Chihuahua, Chih., El Gobierno de Chihuahua afirmó que mantiene un acompañamiento permanente a las familias desplazadas por la violencia en Guadalupe y Calvo; sin embargo, evitó informar cuántas personas permanecen fuera de sus comunidades o el balance de quienes han logrado regresar.
Al ser cuestionado sobre la situación actual de las familias desplazadas, el secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas, Enrique Rascón, respondió que las autoridades tienen identificados diversos núcleos familiares, algunos trasladados a Parral y otros a la ciudad de Chihuahua, donde reciben seguimiento por parte de distintas dependencias estatales.
El funcionario señaló que existe un protocolo de atención interinstitucional mediante el cual las autoridades mantienen contacto permanente con las familias afectadas y les brindan acompañamiento como parte de la estrategia estatal de atención al desplazamiento forzado.
Rascón también recordó que hace algunas semanas se implementó un protocolo de retorno seguro para habitantes de Atascaderos, Cinco Llagas y comunidades cercanas. No obstante, no informó cuántas familias pudieron regresar ni si actualmente existen condiciones de seguridad que garanticen un retorno permanente.
Aunque el Gobierno estatal sostuvo que continúa protegiendo y acompañando a las personas desplazadas, la falta de cifras actualizadas y de información sobre el avance de los retornos deja sin claridad el alcance de la crisis que persiste en la Sierra Tarahumara, donde la violencia ha obligado a decenas de familias a abandonar sus hogares.
Reportero: Ángel Solís




