
Coahuila., El Partido Acción Nacional (PAN) atraviesa una de sus mayores crisis electorales en Coahuila, luego de obtener apenas 2.29 por ciento de la votación en las elecciones locales del pasado 7 de junio, resultado que lo dejó por debajo del umbral del 3 por ciento requerido para acceder a financiamiento público estatal.
De acuerdo con los resultados electorales, Acción Nacional consiguió 27 mil 819 votos de un total de un millón 213 mil 321 sufragios emitidos. Además del bajo porcentaje, el partido no logró ganar ninguna diputación de mayoría relativa ni obtuvo espacios de representación proporcional en el Congreso estatal.
La derrota también provocó consecuencias al interior del partido. El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) inició formalmente el procedimiento para determinar la disolución del Comité Directivo Estatal y de la Comisión Permanente Estatal del PAN en Coahuila, mediante el acuerdo SG/027/2026, publicado el pasado 19 de agosto.
Mientras se emite una resolución definitiva, la actual dirigencia estatal continúa formalmente en funciones.
En caso de concretarse la disolución, el CEN contempla sustituir los actuales órganos partidistas por una Comisión Directiva Provisional, que podría operar hasta por tres años con la finalidad de reorganizar al panismo coahuilense, reconstruir su estructura territorial y recuperar competitividad electoral.
El golpe también será financiero. El artículo 52 de la Ley General de Partidos Políticos establece que los partidos políticos nacionales deben alcanzar al menos el 3 por ciento de la votación válida emitida en la elección local anterior para acceder a recursos públicos estatales.
Con el 2.29 por ciento obtenido, el PAN no alcanzó dicho requisito, por lo que perderá las prerrogativas locales correspondientes.
Aunque el resultado ha sido descrito en algunos espacios como una “pérdida del registro” del PAN en Coahuila, Acción Nacional no desaparece como partido político nacional ni queda impedido de manera permanente para competir en la entidad.
La consecuencia principal será la pérdida del financiamiento público estatal, la ausencia de representación en el próximo Congreso de Coahuila y una importante reducción de su capacidad operativa y territorial.
El resultado electoral representa así un fuerte revés para el panismo coahuilense, que ahora deberá enfrentar un proceso de reorganización interna mientras busca recuperar presencia y competitividad de cara a futuros procesos electorales.
Rwpprtera! Melissa Piñón






