
DESPEDIDO quedo el fiscal zona noroeste , Alejandro Vargas Salas, y su salida deja más preguntas que respuestas dentro de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua. El relevo ocurrió sin un posicionamiento claro de la dependencia (César Jaureguí Moreno) ni una explicación pública sobre las razones del cambio, pese a que durante meses distintos sectores productivos de la región habían manifestado inconformidades sobre la forma en que se atendían ciertos asuntos. Cuando un funcionario de este nivel sale del cargo en silencio, el mensaje institucional no es de transparencia, sino de opacidad.
El problema no es solo la salida de un fiscal, sino lo que representa para la confianza en la procuración de justicia en el estado. Si existen señalamientos, deben investigarse y aclararse públicamente; si no los hay, la Fiscalía también tiene la obligación de explicarlo. Mantener el hermetismo únicamente alimenta la percepción de que dentro de la institución hay problemas que se prefieren resolver en lo interno antes que rendir cuentas a la sociedad, algo que termina debilitando la credibilidad de las autoridades encargadas de impartir justicia.
LOS PLURIS cada día más cerca de la derrota con l a reforma electoral que volvió a sacudir la discusión política esta semana, y hay un punto que la ciudadanía lleva años cuestionando, el costo de la política y el papel de los plurinominales. En México existen 200 diputados plurinominales y 32 senadores de lista, es decir, políticos que llegan al Congreso sin ganar una elección directa. Mientras tanto, los partidos políticos recibirán en 2026 más de 7 mil 700 millones de pesos de financiamiento público, dinero que sale directamente de los impuestos de los ciudadanos. En pocas palabras, la democracia cuesta, pero lo que realmente irrita a la gente es pagar por políticos que ni siquiera tuvieron que convencer a los votantes para ocupar un cargo.
Ahí está el problema de fondo. El sistema de plurinominales terminó convirtiéndose en una especie de salvavidas para las cúpulas partidistas. Nombres conocidos como Lilly Téllez, Marko Cortés o Alejandro Moreno han llegado al Congreso bajo este mecanismo, sin pasar por una elección directa frente a los ciudadanos. Ese modelo, que originalmente buscaba garantizar pluralidad, terminó alimentando una percepción muy clara en la calle y es que la política mexicana tiene dos puertas de entrada, una para quienes se ganan el voto en campaña y otra para quienes simplemente aparecen en una lista del partido. Por eso la reforma electoral que se discute hoy no es un asunto menor; es un intento de ajustar un sistema que durante años permitió que muchos cargos públicos se repartieran entre las élites políticas mientras la ciudadanía observaba desde fuera.
LA MANSIÓN DORADA: Mientras en Chihuahua miles de familias lidian con sequía, inseguridad y un costo de vida cada vez más alto, esta semana salió a la luz un reportaje que encendió la conversación pública, la llamada “mansión dorada” de la gobernadora Maru Campos. La propiedad, ubicada en el exclusivo fraccionamiento Bosques de San Francisco, está construida sobre dos lotes que suman alrededor de 1,200 metros cuadrados, más un terreno adicional de 600 metros, con un valor estimado solo en terrenos de 31.7 millones de pesos. El diseño interior incluye mármol, piedras naturales de lujo y detalles con hojas de oro, incluso un candil con cientos de láminas doradas en uno de los baños PARA INVITADOS, la mandataría ya fue a lavar sus trapitos con Ciro Gómez Leiva y a decir que se la heredó su esposo.
El debate no gira solo alrededor del lujo cada quien vive como puede y como quiere sino alrededor de la congruencia política. Cuando un gobierno habla de sacrificios presupuestales y de crisis económicas, inevitablemente la ciudadanía voltea a ver el estilo de vida de quienes están en el poder. La mansión, que según registros fue heredada tras el fallecimiento de su esposo, el empresario Víctor Manuel Cruz Russek, forma parte de un patrimonio inmobiliario que supera los 39 millones de pesos. Y ahí está la pregunta incómoda que hoy circula en las calles y en las redes de Chihuahua, en un estado con tantas carencias, ¿qué mensaje envía la clase política cuando el símbolo del poder termina siendo una mansión de mármol, oro y silencio?
La mal llamada mansión dorada según Maru fue una herencia sin embargo, el conflicto de intereses es evidente pues mientras a las empresas de Cruz Russek se le daban contratos millonarios, la casa iba aumentando su valor con incrustasiones de Oro, Marmol y evidente corrupción.






