Venezuela., Delcy Rodríguez, nueva jefa interina de Venezuela, se encuentra bajo la presión de cumplir con una agenda específica planteada por Estados Unidos para evitar posibles represalias similares a las sufridas por Nicolás Maduro. La Casa Blanca ha dejado claro que espera un giro en las políticas del gobierno de Caracas en áreas estratégicas como seguridad, petróleo y relaciones internacionales.
Entre las medidas prioritarias que se esperan de Rodríguez se encuentran la expulsión de agentes extranjeros presentes en Venezuela y acciones contundentes contra el narcotráfico, con el fin de demostrar un compromiso con la cooperación internacional y la seguridad regional. Además, se requiere la interrupción de envíos de petróleo a países considerados rivales geopolíticos de Estados Unidos, lo que implicaría un cambio significativo en el alineamiento económico y político del país.
La administración estadounidense ha advertido sobre la posibilidad de una “segunda ola” de represalias en caso de incumplimiento de estas exigencias, incluyendo acciones militares o sanciones adicionales. Rodríguez, cuya ubicación principal se concentra en Doha, Catar, según fuentes citadas por Politico, deberá actuar con rapidez para coordinarse con Washington y garantizar la normalización de la situación internacional de Venezuela.
Estas exigencias reflejan la estrecha supervisión de Estados Unidos sobre la política venezolana y la necesidad de que la nueva jefa provisional implemente cambios concretos en su gestión para evitar tensiones y sanciones que podrían afectar al país en su conjunto. El cumplimiento de estas medidas será clave para definir el futuro de la relación bilateral y la estabilidad interna.
