
Chihuahua, Chih., Aunque el Gobierno del Estado asegura que Chihuahua está cerca de alcanzar un sistema penitenciario sin sobrepoblación, todavía existen obras y ampliaciones pendientes para cumplir con esta meta, reconoció el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya.
Durante sus declaraciones, Loya señaló que la estrategia para reducir la sobrepoblación se ha concentrado principalmente en ampliar la capacidad de los Centros de Reinserción Social (Ceresos), mediante la construcción de nuevas áreas y unidades de bajo riesgo.
El funcionario informó que el nuevo Cereso, con capacidad aproximada para 850 personas, comenzará a operar por etapas y estimó que la primera fase podría entrar en funcionamiento durante el primer trimestre de 2027. Sin embargo, aclaró que inicialmente no funcionaría como un centro de alta seguridad, sino bajo un esquema productivo.
Loya reconoció que la construcción de este nuevo centro no representa por sí sola la solución al problema de sobrepoblación, por lo que destacó otras obras realizadas dentro de los penales existentes.
En Ciudad Juárez, por ejemplo, explicó que después de construir un nuevo Cereso femenil, el espacio que anteriormente ocupaban las mujeres dentro del Cereso varonil número 13 fue rehabilitado y reforzado para convertirlo en una nueva área para hombres, con capacidad de hasta 500 estancias adicionales.
A esto se suma la creación de unidades de bajo riesgo, con las que se han incorporado alrededor de 600 espacios más dentro de los centros penitenciarios.
El secretario aseguró que estas acciones han permitido que el estado esté “muy cerca” de cumplir el compromiso de entregar, al término de la administración de la gobernadora María Eugenia Campos, un sistema penitenciario con cero sobrepoblación.
No obstante, la meta todavía está en proceso y dependerá de que las nuevas áreas puedan ser concluidas y puestas en operación conforme a lo previsto. Además, el propio funcionario señaló que Chihuahua ha tenido que recurrir a traslados para disminuir la presión sobre los penales.
En este sentido, informó que cerca de mil 500 personas privadas de la libertad han sido trasladadas a penales federales y a otros centros estatales.
Loya sostuvo que estas medidas han permitido mejorar la gobernabilidad de los Ceresos, aunque el reto no se limita a liberar espacios. El secretario también mencionó que se trabaja en materia de reinserción social, uno de los aspectos que deberá acompañar la ampliación de la infraestructura penitenciaria.
Mientras el Gobierno estatal presume estar cerca de eliminar la sobrepoblación, parte de la solución continúa dependiendo de nuevas construcciones, rehabilitaciones y traslados, por lo que el cumplimiento de la promesa de entregar un sistema penitenciario sin sobrecupo aún está por concretarse.
Reportera: Melissa Piñón




